
Valgreen
Bosc del Maresme – Phase II
Construyendo cultura comunitaria antes de habitar el espacio
Ámbitos del proyecto:
Comunidades · Vivienda · Relaciones
Visión del proyecto
Desde Valgreen Ecoviviendas, además de ofrecer viviendas positivas, apuestan por la creación de comunidades que aumenten la calidad de vida de las personas residentes.
TENSIONES COMUNITARIAS Y GOBERNANZA
Tras la Fase 1, la comunidad de 23 apartamentos enfrentaba tensiones que ponían en riesgo su sostenibilidad:
Fricción en espacios comunes:
Gestionar casi el 50% de áreas compartidas generaba un desgaste continuo en la convivencia.
Brecha y subgrupos:
La falta de dinámicas de integración provocó el aislamiento entre vecinos y fragmentó la cohesión.
Sobrecarga y falta de gobernanza:
Sin metodologías claras para decidir, aumentaba la frustración y la parálisis operativa.
El reto
La Fase 1 nos dejó una gran lección: convivir en comunidad es el motor de la felicidad de los vecinos (el 90% mejoró su calidad de vida), pero también es un espejo de nuestras diferencias. Al compartir tanto, surgieron tensiones normales y aparecieron los primeros grupos aislados.
A partir de esa experiencia, la Fase 2 se plantea con una mirada preventiva y generativa: integrar desde el principio un proceso de facilitación que ayude a construir una comunidad sólida antes de habitar el espacio físico.

MODELO VIVO Y REGENERATIVO
El proyecto aspira a construir una comunidad autónoma, resiliente y en constante evolución. Para lograrlo, es imprescindible transitar hacia un modelo comunitario vivo donde la facilitación prevenga tensiones, fortalezca los vínculos, y se creen formas de autogobernanzas autonomas, restaurativas y resilientes. Se trata de pasar de la mera entrega de viviendas pasivas al diseño de una cultura colectiva consciente, donde las personas y el entorno se regeneren mutuamente.
VIABILIDAD E INTEGRACIÓN SECTORIAL
El verdadero desafío estratégico radica en la viabilidad e integración de este proceso en el sector inmobiliario. Incorporar un rol de facilitación comunitaria en un mercado altamente competitivo e inflexible exige diseñar un servicio operativo que encaje en las dinámicas de negocio sin disparar costes. La clave está en demostrar que la cohesión social y el acompañamiento humano son activos tangibles que aportan valor real al proyecto y a la comunidad.
Diferencias clave
En proyectos donde casi el 50% de los espacios son compartidos, donde se decide cómo convivir, cómo cuidar y cómo co-crear, no basta con buena voluntad.
El Impacto
Nuevo rol Gestor/a Cultura Comunitaria - Diseño de nueva gobernanza entre los residentes
Durante nueve meses de acompañamiento, diseñamos e implementamos una nueva estructura de gobernanza para sostener la cohesión comunitaria a largo plazo.
El resultado fue darle un corazón operativo al proyecto. Diseñamos e integramos el nuevo rol de Gestor/a de Cultura Comunitaria, un modelo vivo que cuida la convivencia permitiendo cuidar la cultura comunitaria con la misma intención con la que se diseñan los espacios físicos compartidos como huertos, piscina, coworking, ludoteca, sala polivalente, taller, lavandería, que requieren una gobernanza comunitaria consciente para sostener su funcionamiento en el tiempo.
Testimonio
"Vivir aquí cambió mi definición de hogar. No es solo vivienda sostenible; es sentirme apoyado y en comunidad."
- Residente de la comunidad